La despedida también merecía festejo. Cientos de capitalinos volvieron a tomar Paseo de la Reforma para cerrar el Mundial 2026 entre cantos, bailes, espuma y brindis, en una última celebración que tuvo como escenario el Ángel de la Independencia. Esta vez no hubo goles de la Selección Mexicana que celebrar, ni atajadas de Rangel o festejos por Quiñones . La final fue sólo el pretexto: el campeonato de España funcionó como detonante para que los aficionados salieran a despedir una fiesta que durante semanas convirtió a la Ciudad de México en punto de encuentro mundialista. Con más playeras verdes que rojas, la celebración volvió a sentirse mexicana. "La Chona" sonó una y otra vez como himno de la algarabía, mientras grupos de aficionados bailaban, ondeaban banderas y entonaban canciones dedicadas a la Selección. "¡Quiero ser el amor de tu alma, el calor. México, México, México!", cantaban algunos grupos cuando dejaban de bailar. Las cervezas, las ruedas para repartir tragos de mezcal, los "quiere volar, quiere volar", el baño de espuma y la batucada dominaron durante horas la avenida principal de la Ciudad. El clima dio tregua y fue la única celebración mundialista que se realizó sin lluvia. Algunos organizaron peleas de box clandestinas que terminaban cuando uno de los contrincantes lograba el nocaut, mientras el ganador era cargado y lanzado al aire por los asistentes. Pero mientras unos bailaban, otros comenzaban a preguntarse cómo sobrevivir a la resaca mundialista. La despedida también tuvo un momento de melancolía entre quienes no querían que terminara la fiesta. "Prometimos a todos los mexicanos que nos íbamos a reunir por última vez aquí. La verdad es que antes había más gente, pero uno todavía tiene un poquito de ilusión. Entonces, verlos a todos reunidos para despedir el Mundial está increíble", dijo Nadia. Nadia y Lina viajaron desde Querétaro a la Ciudad de México para las celebraciones en Reforma durante los partidos de Ecuador y República Checa . Quedaron encantadas con la experiencia y prometieron regresar. Ayer llegaron vestidas de El Chapulín Colorado , un personaje que eligieron por ser un ícono mexicano reconocido en el mundo. "Fue en México y es un honor. Y yo creo que de aquí a que vuelva a tocar aquí, así que mejor hay que venir a celebrar", afirmó. Por momentos, los aficionados se organizaban para saltar al ritmo de "el que no brinque es Messi", provocando que el piso de la glorieta del Ángel de la Independencia pareciera vibrar. Sofía Sánchez lamentó el final del Mundial y aseguró que ahora queda una sensación de melancolía, una auténtica "resaca mundialista". "Ahorita estoy emocional, ahora que se acaba el Mundial, va a ser muy difícil seguir con tu vida. Sí, la verdad es que habrá resaca del Mundial. La unión, que todos éramos uno, que todo el mundo celebraba. Éramos un millón 300 mil personas celebrando por un país, por una ilusión, que es el futbol y la verdad es que qué orgullo ser mexicana", expresó.

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