En México existen varias marcas de agua mineral, pero una en particular gana cada vez más seguidores, no solo en el país, sino también en Estados Unidos: Topo Chico. La marca cuenta con 130 años de historia, es decir, nació en una época en la que Porfirio Díaz aún gobernaba el país. A pesar de su antigüedad, la expansión global de Topo Chico se consolidó apenas en 2017, cuando firmó un acuerdo con la compañía refresquera más grande del mundo.
Topo Chico nació en 1895 con la fundación de la Fábrica de Aguas Minerales Topo Chico por el doctor Julio Randle, en Monterrey, Nuevo León. Desde entonces, la marca ha pasado por diversas etapas y ha cambiado de propietarios en varias ocasiones. En Monterrey aún recuerdan la frase de don Manuel L. Barragán Escamilla, quien dirigió la Compañía Embotelladora Topo Chico en 1926: "Esa agua mineral es tan buena que un mal whisky la necesita, y un buen whisky la merece".
Ya en el siglo XXI, la marca pertenecía a la embotelladora Arca Continental, una de las más grandes de América Latina. Sin embargo, en 2017, cedió los derechos de Topo Chico en Estados Unidos a The Coca-Cola Company, en una operación valuada en 220 millones de dólares. Desde entonces, Topo Chico ha consolidado su presencia internacional, especialmente en Estados Unidos, donde su popularidad no ha dejado de crecer.
El nombre Topo Chico proviene del cerro homónimo ubicado en Nuevo León, donde brota el manantial que da origen a esta agua mineral. Desde 1895, se extrae de forma natural un líquido enriquecido con minerales del subsuelo, lo que le otorga su efervescencia y sabor característicos. El cerro debe su nombre a una formación rocosa que, según la tradición popular, asemeja la figura de un topo pequeño, de ahí la denominación "Topo Chico". A esta explicación se suma una leyenda prehispánica que narra cómo una princesa azteca, enferma gravemente, fue llevada por su padre, el emperador Moctezuma I, en busca de una fuente curativa. Tras un largo viaje, encontraron un valle rodeado de montañas cuyas aguas burbujeantes le devolvieron la salud.
Topo Chico comenzó a exportarse a Estados Unidos en 1987. Su presencia en ese mercado se amplió significativamente tras la compra de sus derechos por parte de The Coca-Cola Company en 2017. Desde entonces, la marca se incorporó a la red de distribución de Coca-Cola, alcanzando 30 estados y diversos puntos de venta. En el suroeste de Estados Unidos, Topo Chico compite directamente con marcas como Perrier y San Pellegrino, consolidándose en un segmento premium del mercado. Además, la marca diversificó su oferta al incursionar en el segmento de bebidas alcohólicas saborizadas, conocidas como hard seltzers.
La marca regularizó su situación fiscal en México mediante un acuerdo reparatorio con las autoridades, lo que permitió al Servicio de Administración Tributaria (SAT) recuperar 2,594 millones de pesos. El convenio fue gestionado por la Fiscalía General de la República a través del OEMASC. Con este mecanismo, la empresa realizó el pago de forma voluntaria y de cumplimiento inmediato.