En Ecolístico, una granja vertical ubicada en una nave cerrada de Cancún, se cultivan plantas sin tierra utilizando aeroponía: las raíces permanecen suspendidas en el aire y reciben una niebla fina de agua y nutrientes. Este sistema permite reducir el consumo de agua hasta en un 99% frente a métodos tradicionales. La iluminación proviene de lámparas LED que sustituyen al sol y cuyo horario se ajusta según la tarifa eléctrica para optimizar costos. La temperatura, humedad, riego y concentración de dióxido de carbono se monitorizan y controlan en tiempo real, lo que permite crear condiciones óptimas para cada especie.

La instalación aprovecha el espacio vertical para lograr aproximadamente 1400 metros cuadrados de superficie productiva dentro de unos 900 metros cuadrados de nave. En lugar de cosechas estacionales, se trabaja con microlotes: se siembra y corta todos los días, adaptando rápidamente la producción a la demanda de hoteles y restaurantes de la región. El catálogo incluye cilantro, brotes de chícharo, hojas de betabel, flores comestibles y diversas variedades de hongos como melena de león, seta rosa y maitake, entre otros. Se estima que abastece a alrededor de cien establecimientos de hospedaje y alimentación en Cancún y alrededores.

Los fundadores, Santiago González (COO) y Juan Carlos Romero (CTO), explican que producir cerca del punto de consumo acorta la cadena logística, preservando mejor el sabor y la textura de los alimentos. Tras la cosecha, se reduce rápidamente la temperatura para ralentizar el metabolismo y prolongar la vida útil. Además, el proyecto explora la sinergia entre plantas y hongos: el CO₂ liberado por los hongos puede ser reutilizado por las plantas, buscando un equilibrio gaseoso dentro del mismo ambiente.

Desde el punto de vista tecnológico, Juan Carlos lidera el desarrollo de hardware, sistemas de control y aplicaciones de inteligencia artificial que ajustan dinámicamente riego, iluminación y ventilación según las necesidades reales de cada planta. Santiago aporta el conocimiento biológico y operativo necesario para que la automatización respete los límites de la biología. Aunque la aeroponía aún representa una pequeña fracción de la agricultura en ambiente controlado en México, sus creadores ven potencial para escalar el modelo a otras industrias, como la farmacéutica y la cosmética, donde se requieren cultivos bajo condiciones estrictas.

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