A México le tomó décadas construir una maquinaria exportadora capaz de venderle prácticamente todo a Estados Unidos. Autos, autopartes, cerveza, aguacate, electrónicos, manufactura pesada…¡de todo!. Nos volvimos expertos en producir para el norte. Tan expertos, que por momentos olvidamos que, depender demasiado de un solo cliente siempre termina generando vulnerabilidad. Regla elemental en economía.
Y quizá por eso el nuevo acuerdo comercial con Europa llega en un momento tan importante.