Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, quien falleció ayer a los 92 años, fue recordado este jueves en Palacio Nacional como uno de los principales impulsores de la democracia mexicana, un dirigente que enfrentó los fraudes electorales, unificó a las izquierdas y mantuvo sus principios aun en los momentos más difíciles de su lucha política.

Visiblemente triste, con ojos llorosos y voz baja, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó el homenaje al michoacano, acompañada de Pablo Gómez, Laura Itzel Castillo y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quienes destacaron el legado político y humano del ingeniero. "Fue el hombre que encendió la chispa de la esperanza ante un régimen autoritario", expresó Rodríguez, al recordar la movilización popular que Cárdenas encabezó en 1988.

En el Salón Tesorería se proyectó un video sobre su trayectoria, desde la ruptura con el PRI y su candidatura presidencial hasta la fundación del PRD en 1989 y su triunfo como primer Jefe de Gobierno del Distrito Federal elegido por voto popular en 1997.

Sheinbaum, quien anunció que acudirá a los servicios funerarios en el Panteón Francés, recordó que el movimiento cardenista representó una ruptura en la historia política del país y abrió camino a las transformaciones posteriores.

La mandataria relató que conoció al ingeniero cuando era estudiante de la UNAM, después de las movilizaciones universitarias de 1986 y 1987, cuando la Corriente Democrática buscaba democratizar la selección del candidato presidencial del PRI. Reconoció que los estudiantes inicialmente desconfiaban de Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez por su origen priista, pero terminaron sumándose al movimiento. "Recuerdo que la primera vez que conocí al ingeniero Cárdenas vivía yo con mi familia en una vecindad en San Jerónimo y llegó hasta ahí el ingeniero", relató.

A partir de ese encuentro, recordó, los estudiantes organizaron un acto para recibirlo en la UNAM, en una época marcada por la represión política y el descontento social. Sheinbaum sostuvo que Cárdenas ganó la elección presidencial de 1988, pero que el Gobierno cometió un fraude para imponer a Carlos Salinas de Gortari. La movilización, recordó, comenzó en La Laguna, donde el general Lázaro Cárdenas había impulsado el reparto agrario, y se extendió por todo el país. "Fueron momentos de mucha, de mucha esperanza, mucha ilusión y de mucha indignación cuando se hace el fraude electoral", señaló.

La presidenta consideró que aquella lucha fue antecedente de Morena, luego de que el PRD, fundado tras la elección de 1988, terminara por descomponerse. "Por eso es muy sentida la pérdida del ingeniero, además de su sencillez, su trato amable siempre, sus principios, sus convicciones", expresó.

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