Lilian Schmidt encontró en ChatGPT una solución inesperada para lograr que su hija se durmiera, tras agotar los consejos tradicionales de pediatras y expertos. Lo que comenzó como una necesidad personal se transformó en un fenómeno viral en TikTok, donde Schmidt se autoproclama como alguien que ha convertido a la IA en su 'copadre', llegando incluso a crear y vender un GPT personalizado llamado 'Coparent'.
Schmidt es parte de una nueva generación de 'momfluencers' que no buscan idealizar la maternidad, sino optimizarla. Estas mujeres utilizan la IA para gestionar desde la preparación de comidas hasta la organización de actividades infantiles, intentando aliviar la llamada 'carga mental'. Este fenómeno pone de relieve una realidad estadística: las madres siguen asumiendo la gran mayoría del trabajo físico y mental en los hogares. Según datos del Departamento de Trabajo de 2022, las madres empleadas dedican significativamente más horas semanales a las tareas domésticas y al cuidado de los niños que hace décadas.
A pesar de que los padres han incrementado su participación en el hogar en los últimos 50 años, la gestión invisible de la casa sigue recayendo mayoritariamente en las mujeres. Esta situación ha dado lugar a una 'feminización de la IA', donde figuras públicas y emprendedoras promueven la tecnología como una herramienta de empoderamiento femenino para liberar a las madres de la monotonía doméstica.
Sin embargo, el fenómeno no está exento de críticas. Expertas como Stephanie Leblanc-Godfrey advierten que muchas herramientas de IA son diseñadas bajo perspectivas masculinas y que promover la 'eficiencia tóxica' puede ser contraproducente. Además, existe el debate sobre si delegar la gestión del hogar en una IA realmente soluciona el problema de fondo o si simplemente añade una nueva habilidad técnica a la ya saturada lista de responsabilidades femeninas.
Mientras algunos padres comienzan a mostrar interés en estas herramientas para apoyar a sus parejas, la tendencia predominante sigue siendo femenina. La pregunta central permanece: ¿por qué la responsabilidad de optimizar la eficiencia del hogar mediante la tecnología sigue recayendo principalmente en las mujeres, mientras la carga mental continúa siendo ignorada por gran parte de los hombres?